LA ESCUELA ESPAÑOLA DE
LA ESPALDA(EEDE)
Antecedentes.
La
higiene postural consiste en adoptar posturas y realizar
movimientos o esfuerzos de forma que la carga para la columna
vertebral y la musculatura sea la menor posible. Con eso se
consigue que los sujetos sanos tengan menos riesgo de padecer
dolores de espalda, y que mejore la movilidad y autonomía
de los enfermos.
La Escuela de la Espalda es un programa de educación
sanitaria destinado a la población general, y preferentemente
a pacientes con dolencias de la espalda o colectivos predispuestos
a padecerlas. En ella, se transmiten normas de higiene postural
y conocimientos sobre el funcionamiento de la espalda con
un grado de profundidad mucho mayor que el que se puede alcanzar
en el contexto de una campaña de prevención.
Además, se transmiten los conocimientos necesarios
para definir la actitud a seguir si aparece dolor de espalda,
con el fin de disminuir el riesgo de que se prolongue y poder
mantener un grado de actividad tan intenso como sea posible.
La Escuela de la Espalda es eficaz para disminuir el riesgo
de padecer dolores de espalda, y para acortar su duración
y mejorar la recuperación de la autonomía entre
quienes ya los padecen. Su objetivo es que los pacientes apliquen
realmente esos conocimientos en su vida diaria, por lo que
la metodología docente y los medios empleados son tan
importantes como sus contenidos.
En la práctica, existen problemas que merman la eficacia
de las Escuelas de la Espalda. Algunas son excesivamente teóricas
y carecen de verdadera aplicabilidad para muchos colectivos.
Suelen estar organizadas por un médico o grupo de médicos,
que sólo usan los escasos medios de los que pueden
disponer en su entorno y falta coordinación con las
demás Escuelas. Eso, además, dificulta actualizar
los contenidos con la evidencia científica que va surgiendo
y hace que los contenidos y la sistemática docente
varíen de una Escuela a otra.
Eso es grave, porque es perjudicial transmitir información
obsoleta. De hecho, algunos estudios han demostrado que la
transmisión de información inadecuada, como
por ejemplo recomendar el reposo como tratamiento o incitar
a una actitud obsesiva en torno a la "protección"
de la espalda, puede causar más incapacidad que el
propio dolor de espalda.
Además, suele faltar una evaluación sistemática
del grado de aprendizaje de los alumnos y del impacto real
de los conocimientos en su vida diaria, por lo que el grado
de eficacia es frecuentemente desconocido y previsiblemente
dispar.
Objetivos.
Constituir una red de Escuelas de la Espalda
que:
Trabajen de forma coordinada,
impartan contenidos docentes homogéneos y los actualicen
constantemente con la evidencia científica más
fiable.
Usen los medios más
modernos para transmitirlos de la forma más eficaz.
Evalúen sistemáticamente
sus resultados, con el fin de mejorarlos constantemente.
Descripción.
La Fundación compendia y resume la
información científica disponible sobre la eficacia
de cada uno de los contenidos que integran los programas docentes
de la Escuela Española de la Espalda, así como
sobre las combinaciones de esos contenidos que aportan una
información más clara y útil en el menor
tiempo posible, y sobre los métodos de enseñanza
que logran una mayor comprensión y aplicabilidad por
parte del alumno. Así, define y actualiza constantemente
el contenido y la sistemática docente de la Escuela
Española de la Espalda.
El contenido de un programa docente típico de la Escuela
está estructurado en varias fases:
Conceptos básicos sobre la estructura y funcionamiento
de la columna vertebral.
Normas de higiene postural.
Criterios para realizar ejercicios destinados a la musculatura
de la espalda.
Actitud a seguir si hay dolor.
Comprobación de que los alumnos han asumido los
conceptos explicados y los aplican correctamente.
Su organización habitual es en tres clases teórico-prácticas
de 45 minutos, con un máximo de 10 alumnos, pero se
hacen cursos a medida para colectivos específicos,
como trabajadores o ancianos, en los que estos contenidos
y características pueden variar. Así, por ejemplo,
se imparten clases especiales hechas a la medida de los trabajadores
en sus propios puestos de trabajo.
La Fundación Kovacs constituyó la Escuela Española
de la Espalda en 1996. Hoy en día forman parte de la
Escuela centros de Asturias, Baleares, Barcelona, Granada,
Madrid, Murcia y Zaragoza.
Los criterios con los que ha realizado esta expansión
son:
Invitar a los principales centros médicos de rehabilitación
de cada región, con el fin de alcanzar al mayor número
posible de beneficiarios, y fomentar la unión de
la comunidad médica y su trabajo en equipo. En este
sentido, la Fundación contempla su Escuela de la
Espalda como un foro abierto, al que aporta su labor científica
y capacidad organizativa y son bienvenidos los centros especializados
que cumplen criterios de calidad y seriedad. La Fundación
define y actualiza la sistemática docente basada
en evidencia científica de calidad, y esos centros
la aplican.
Integrar la Escuela en las Unidades de la Espalda Kovacs,
que centran la asistencia sanitaria de la Fundación,
puesto que en ellas se aplican todos los procedimientos
que han demostrado científicamente ser eficaces
para la prevención o tratamiento de las dolencias
de la espalda. Así, todas las Unidades de la Espalda
Kovacs, estén instaladas en clínicas propias
de la Fundación o en clínicas homologadas,
disponen de una Escuela de la Espalda.
Llegar al segmento más amplio de la población
general, pero dando prioridad a los colectivos con mayor
riesgo de padecer dolor de espalda o a aquellos en los que
éste puede tener mayores consecuencias, como la Tercera
Edad, los adolescentes, los deportistas o grupos específicos
de trabajadores. Con ese fin, la Escuela ha iniciado la
supervisión de la labor de gimnasios y centros de
recuperación muscular de ámbito sanitario.
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En este programa, junto con la Fundación
Kovacs participan.
Centros deportivos y de rehabilitación de las distintas
regiones en las que la Escuela está implantada
Estado.
Entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2004,
la Escuela Española de la Espalda ha dado formación
a un total de 5.463 personas. La formación ha sido
financiada por los propios alumnos, por sus empresas, por
sus instituciones o por sus mutuas patronales de accidentes
de trabajo.
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