PROGRAMAS DE MEJORA DE LA SALUD LABORAL Y REDUCCIÓN
DEL ABSENTISMO
Antecedentes.
Las dolencias de la espalda son la principal
causa de absentismo laboral en los países industrializados.
Se estima que sólo los gastos laborales derivados concretamente
del dolor lumbar en un país europeo equivalen aproximadamente
al 1,5% de su Producto Interior Bruto cada año.
El manejo clásico de la lumbalgia laboral ha fracasado.
Antiguamente se creía equivocadamente que las dolencias
de la espalda se debían esencialmente a los sobreesfuerzos
de la musculatura o a la existencia de alteraciones en la
estructura de la columna vertebral, como escoliosis o hernias
discales. Con esa base, los tratamientos recomendados eran
el reposo en cama, para reducir la sobrecarga muscular, y
la cirugía para corregir las alteraciones.
Pese a que ese ha sido el enfoque habitual durante años,
nunca ha sido respaldado por ningún estudio científico
de calidad. De hecho, la evidencia científica disponible
demuestra que el concepto sobre su causa era erróneo,
el reposo en cama, contraproducente, y que la cirugía
de la columna vertebral sólo es útil en menos
del 1% de los pacientes, y obtiene altas tasas de fracaso
cuando se realiza en los casos en los que no está estrictamente
indicada. Es probable que las medidas adoptadas con la intención
de resolver el problema hayan contribuido a agravarlo y expliquen
el incremento de la frecuencia de la lumbalgia laboral y el
aumento de los costes que genera.
De hecho, pese a la continua inversión en ergonomía
y el progreso de las técnicas quirúrgicas, los
costes derivados de la lumbalgia laboral aumentan más
rápidamente que el del resto de los motivos de baja
laboral. En los últimos 20 años, por ejemplo,
los costes derivados de la lumbalgia laboral se han incrementado
en un 300% en el Reino Unido, cuando el generado por el resto
de los motivos de baja ha aumentado sólo un 50%.
En los últimos años se han descrito medidas
capaces de mejorar la salud del trabajador y, a la vez, reducir
el impacto económico de los dolores de espalda del
ámbito laboral. Actualmente existe una evidencia científica
creciente que demuestra su eficacia, tanto desde el punto
de vista sanitario como laboral y económico. Aunque
su aplicación obliga a olvidar prejuicios y modificar
drásticamente el manejo tradicional, el cambio es inevitable,
porque la práctica habitual ha demostrado ser tan perjudicial
desde el punto de vista sanitario como insostenible desde
el punto de vista económico.
La evidencia científica actualmente disponible demuestra
que las dolencias de la espalda del ámbito laboral
tienen un origen multifactorial, en el que los aspectos psicosociales
influyen tanto como los biomecánicos. Estos influyen
más en el riesgo de aparición y persistencia
del dolor, y aquellos en el de incapacidad y absentismo laboral.
Por ese motivo, para mejorar la salud laboral y reducir el
absentismo por lumbalgia es necesario adoptar medidas multidisciplinares,
que incluyen aspectos médicos pero también organizativos,
educativos y psicosociales.
Objetivo.
Definir y aplicar un programa destinado a
mejorar la salud laboral y reducir el absentismo por dolencias
de la espalda, que incluya las medidas que han demostrado
científicamente ser eficaces para tales fines.
Descripción.
Para ser más eficaces, en vez de imponerse,
estas medidas deben consensuarse entre todas las partes implicadas,
incluidos los trabajadores, sus representantes, la empresa,
los médicos de empresa y los facultativos con responsabilidad
asistencial. Dado que la situación actual perjudica
la salud del trabajador, frustra a sus médicos y grava
la economía de la empresa, este consenso es factible
y especialmente fácil cuando es promovido y coordinado
por una entidad de carácter científico y actividad
sanitaria que, al no tener ánimo de lucro ni ser parte
interesada, mantiene buenas relaciones con todos los agentes
implicados en el ámbito laboral, es completamente imparcial
y se mantiene al margen de sus eventuales conflictos.
Por otra parte, aunque en algunos ámbitos no son viables
algunas de las medidas que debería incluir, un programa
completo consta de:
Acciones sobre la empresa y sus responsables, destinadas
a:
Identificar y eliminar los factores mecánicos y
psicosociales que aumentan el riesgo de padecer dolencias
de la espalda y son evitables.
Adoptar las medidas organizativas que han demostrado ser
eficaces para reducir el riesgo de aparición y persistencia
de las dolencias de la espalda.
Monitorizar el absentismo por dolencias de la espalda,
con el fin de estudiar los factores previamente no detectados
que puedan conllevar un mayor riesgo de padecerlas e identificar
precozmente a los pacientes en los que el dolor dura más
de 4 semanas, pues deben ser objeto de un tratamiento y manejo
especial para evitar su cronificación.
Programas de educación sanitaria de los trabajadores,
que incluyen:
Higiene postural, para enseñar a los trabajadores
a realizar las actividades cotidianas -incluidas las laborales-
de la forma que suponga la menor carga posible para la espalda.
Ergonomía, incitando a usar adecuadamente los elementos
ergonómicos disponibles.
Ejercicio, insistiendo en su utilidad para disminuir el
riesgo de padecer lumbalgia inespecífica y explicando
las pautas adecuadas para realizarlo.
La actitud a seguir en caso de que aparezca dolor, para
evitar el riesgo de cronificación del dolor y la incapacidad
funcional.
Acciones con los sindicatos, para colaborar en la aplicación
de las acciones dirigidas a la empresa y los trabajadores.
Acciones con los médicos de empresa, para asegurar
su formación médica continuada, basada en la
evidencia científica y permanentemente actualizada,
especialmente en:
La identificación y control de los factores que
exponen a un trabajador a un mayor riesgo de lumbalgia inespecífica
o dificultan su recuperación.
El manejo laboral de las dolencias de la espalda que es
óptimo para la salud del trabajador.
La conducta a seguir para identificar y manejar adecuadamente
los casos de lumbalgia en los que, por alcanzar las 4 semanas
de duración, hay alto riesgo de cronificación.
Acciones con los médicos asistenciales, para:
Asegurar su comunicación fluida con los médicos
de empresa, especialmente enfocada a la colaboración
en los casos de baja laboral por lumbalgia que alcanzan las
4 semanas.
Formarles en el manejo de las dolencias de la espalda que
recomienda la evidencia científica más actualizada.
Fomentar mecanismos de formación médica continuada
que permitan una práctica clínica basada en
la evidencia científica en la asistencia a los pacientes
con lumbalgia inespecífica.
La Fundación actúa como consultora del programa,
y también ejecuta algunas de las acciones de tipo educativo
y médico que lo componen. Habitualmente trabaja coordinadamente
con la mutua de accidentes de trabajos o la empresa de consultoría
laboral de la empresa, con el fin de aunar esfuerzos, evitar
reticencias y asegurar la mayor eficiencia de los recursos
disponibles.
En este programa, junto con la Fundación
Kovacs participan.
Empresas de diversos sectores y mutuas patronales de accidentes
de trabajo. Los programas son cofinanciados por la Fundación
y esas entidades.
Estado y resultados.
En 1996, la Fundación comenzó
a aplicar en distintos ámbitos varias de las medidas
que conforman el programa completo, con el fin de valorar
su efecto y viabilidad.
Aunque la implantación de este tipo de programas es
relativamente reciente, ya existen estudios fiables sobre
el resultado de algunas de las medidas que lo componen, que
reflejan una notable reducción de la incidencia anual
de absentismo laboral por dolencias de la espalda y un alto
grado de satisfacción por parte de los trabajadores.
A la vista de esos resultados, ha decidido integrar las distintas
medidas en un programa global, y concertar su aplicación
con las empresas y agentes implicados en la mejora de la salud
laboral y la reducción del absentismo.
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