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Efecto de la cicatrización y el recubrimiento.
Título.
Estudio del efecto del proceso de cicatrización y del recubrimiento con diversas sustancias de incisiones cutáneas realizadas sobre el trayecto de migración del pertecnetato de sodio.
Antecedentes.
La inyección subcutánea de 99mTc (pertecnetato de sodio) en puntos de baja resistencia eléctrica da lugar a la migración longitudinal progresiva y rápida del trazador siguiendo un trayecto específico y constante tanto en el hombre como en el animal de experimentación. Se ha demostrado que ese patrón de migración no se observa cuando se inyecta 131Iodo, 201Talio o 186Renio en esos puntos, ni cuando se inyecta cualquier isótopo en puntos de resistencia eléctrica normal.
Se ha descartado que el patrón de migración del 99mTc inyectado subcutáneamente en puntos de menor resistencia eléctrica se deba a la difusión del isótopo a través de vasos, nervios o linfáticos, así como que la característica de su migración pueda ser explicada por alguna función biológica conocida.
Se sabe que la migración longitudinal del isótopo se ve alterada por el corte de la piel que recubre su trayecto de migración o el de la piel del territorio simétrico de la extremidad contralateral. Un corte cutáneo antes de la inyección, ya sea en la extremidad inyectada o en la contralateral, impide la migración. Un corte realizado después de la inyección del isótopo, una vez iniciada la migración, provoca su detención -si se corta la extremidad contralateral a la inyectada- o la desaparición del trayecto previamente observado -si se corta la piel de la extremidad inyectada-.
Se sabe que la realización de cortes cutáneos que afecten al trayecto de migración afectan al desplazamiento del pertecnetato de sodio. Sin embargo, no se ha estudiado cuánto tiempo después de la sutura de los cortes que lo interceptan se restablece el patrón de migración longitudinal. La comparación del período de restablecimiento de la migración con las distintas fases de cicatrización cutánea podría sugerir cuál es la estructura cutánea esencial para permitirlo, y el estudio de las variaciones de ese período en función de distintas manipulaciones podría aportar datos sobre el papel que desempeña la piel en el mecanismo de migración.
Objetivos.
Metodología.
Se anestesió a ejemplares macho de perro beagle, de entre 18 y 36 meses de edad, para luego inyectarles con 200 a 250 mCi de 99mTc en un punto de baja resistencia eléctrica en la parte dorsal del metacarpo. Se hicieron varios tipos de experimento y los cortes cutáneos que intersectaban el trayecto migratorio del 99mTc se hicieron antes o después de la inyección de 99mTc y en la extremidad contralateral u homolateral. Además, los cortes no suturados se cubrieron con agentes de diferentes conductividades eléctricas: Gel de vaselina, gel de ecografía, gel de silicona y lámina de silicona sólida colocada sobre la piel y lámina de silicona sólida colocada entre los bordes de la herida.
Participantes, junto con el Departamento Científico de la Fundación.
Departamento de Medicina Nuclear del Hospital Clínico de Barcelona, de Ciencias Morfológicas de la Universidad Central de Barcelona (Facultad de Medicina), y de Cirugía Animal de la Universidad Autónoma de Barcelona (Facultad de Veterinaria).
Resultados.
Publicados en la revista European Radiology (en prensa). En resumen señalan que:
Tras la sutura de un corte en la piel, el transporte subcutáneo del isótopo radioactivo se restablece mucho antes de que cicatricen los tejidos. Hay variaciones individuales en el tiempo necesario para que el transporte se normalice y vuelva a ser idéntico al observado antes del corte, pero en algunos casos eso ocurrió en minutos.
No hubo transporte en los casos en los que la herida se dejó abierta, sin suturar, ni en aquéllos en los que la herida abierta se rellenó con vaselina o con una lámina sólida de silicona colocada entre los bordes de la herida. Sin embargo, se observó el transporte normal del isótopo cuando la herida abierta se rellenó con gel de silicona o de ecografía, así como cuando la piel se recubrió con una lámina sólida de silicona.
Estos datos sugieren que para que el isótopo sea transportado se tienen que dar sólo dos condiciones indispensables: tiene que ser posible la transmisión de iones en el medio subcutáneo y éste tiene que estar eléctricamente aislado del exterior. Eso sugeriría que en condiciones normales, la participación de la piel en el mecanismo de transporte del isótopo radioactivo consiste esencialmente en garantizar el aislamiento eléctrico del medio subcutáneo.
El estudio sugiere que el mecanismo de transporte del isótopo radioactivo podría ser similar al de la electroforesis capilar, que consiste en el fluir de líquido debido al efecto eléctrico que generan sus paredes cuando tienen una carga eléctrica negativa.