VALIDEZ COMPARATIVA DE LOS DISTINTOS COMPONENTES DE LA ESCALA
DE EUROQOL PARA DETERMINAR LA CALIDAD DE VIDA EN PACIENTES
CON DOLOR DE ESPALDA
Título.
La determinación de la calidad de
vida en pacientes con lumbalgia aguda y subaguda; un estudio
de la validez de la ponderación de los resultados del
EuroQol.
Antecedentes.
Para determinar el tratamiento que en cada
momento es más oportuno para un paciente y evaluar
su efecto, es necesario medir su nivel de calidad de vida
mediante instrumentos fiables y válidos. Actualmente
existen distintas escalas con ese fin. Entre ellas, el cuestionario
EuroQol presenta varias ventajas; es relativamente sencillo
de cumplimentar, por lo que puede ser respondido directamente
por el paciente sin necesidad de ayuda de personal sanitario
y sin restar tiempo de consulta, y ha sido desarrollado teniendo
en cuenta perspectivas de análisis de coste. Así,
es la escala que los economistas de la salud suelen recomendar
para comparar la coste/utilidad de distintos tratamientos
(es decir, qué coste tiene mejorar una unidad la calidad
de vida usando uno u otro tratamiento), o para determinar
a qué enfermedad resulta más eficiente destinar
los recursos para mejorar la calidad de vida general de una
población.
El cuestionario EuroQol consta de dos partes, cuyos resultados
independientes se combinan en una puntuación global.
La primera parte está constituida por varias preguntas
referidas a distintos ámbitos que conforman la calidad
de vida. Cada pregunta tiene varias opciones de respuesta,
ordenadas en función del mayor o menor nivel de calidad
de vida que reflejan. La segunda parte de la escala es un
"termómetro" (realmente, una escala analógica
visual) numerado del 0 al 100 en el que el paciente debe situar
cuál cree que es su calidad de vida en ese momento,
considerando 0 el estar muerto y 100 el mejor nivel imaginable
de calidad de vida. El nivel que indique el paciente en ese
"termómetro" es dividido por cien y ajustado
en función de los valores que la población general
atribuye a distintas situaciones.
Así, por ejemplo, el rango de valores globales posibles
de la escala EuroQol para la población española
oscila entre 1 (máxima calidad de vida) y -0,1304.
Los valores comprendidos entre 0 y -0,1304 corresponden a
la calidad de vida en las situaciones que la población
general española considera que son peores que la muerte.
Como esa valoración depende del entorno cultural (distintas
poblaciones pueden percibir de manera distinta qué
es peor que la muerte), el rango de la escala debe ser ajustado
para cada población concreta en la que se vaya a usar.
Por tanto, así como la respuesta a las preguntas que
componen la primera parte del EuroQol da lugar a una puntuación
concreta que depende exclusivamente de la percepción
del paciente concreto cuya calidad de vida está siendo
valorada, la parte de la puntuación que emana del "termómetro"
se ve matizada por la opinión de la población
general sobre la merma de la calidad de vida que generan distintas
situaciones o enfermedades. Como para un individuo normal
es imposible determinar a simple vista la gravedad del dolor
de espalda que padece otro sujeto, ni la limitación
de sus actividades diarias cuando le observa en una situación
que el dolor no impide, es posible que el "termómetro"
de la escala EuroQol no sea realmente válido para medir
la merma de calidad de vida de los pacientes con dolor de
espalda.
Esto es importante, puesto que como las puntuaciones de las
dos partes del EuroQol se combinan en una puntuación
final, si uno de sus componentes no es realmente válido
para la lumbalgia es posible que la estimación final
esté siendo menos válida de lo que debería.
Además, si efectivamente el EuroQol infravalorara la
merma de calidad de vida de los pacientes con lumbalgia, la
aplicación de las innovaciones en este campo podría
verse penalizada, puesto que los decisores sanitarios tendrían
la percepción equivocada de que los recursos destinados
a este campo mejoran la calidad de vida de la población
menos de lo que realmente lo hacen.
Por tanto, si se comprobara que uno de los dos componentes
de la escala de EuroQol está penalizando la validez
de la puntuación global de la escala para determinar
el nivel de calidad de vida de los pacientes con dolencias
de la espalda, debería alertarse de esa situación
a los decisores y las autoridades sanitarias -para que tuviesen
en cuenta ese hecho al adoptar sus decisiones-, y a los médicos
e investigadores especializados en ese campo -para que ajustaran
el uso de la escala EuroQol en los pacientes con dolencias
de la espalda-. Por eso es importante comprobar la validez
del método de puntuación del cuestionario y,
en su caso, desarrollar uno mejor.
Objetivo.
Estudiar la validez del método de
puntuación actualmente recomendado para corregir el
resultado del cuestionario EuroQol.
Diseño
Estudio prospectivo de cohorte.
Metodología.
El estudio se realizó con una muestra
de conveniencia de 366 pacientes que acudieron a su médico
de Atención Primaria por padecer lumbalgia aguda o
subaguda (es decir, de menos de 90 días) asociada o
no a dolor referido o irradiado.
Los pacientes fueron evaluados en tres ocasiones; el primer
día en el que solicitaron asistencia, y 15 y 60 días
después. En cada ocasión cumplimentaron dos
escalas para medir la intensidad de su dolor (una para el
dolor lumbar y otra para el dolor referido o irradiado), una
escala de Roland-Morris para determinar su grado de incapacidad
y una escala EuroQol completa.
En la fase de análisis se calcularon las correlaciones
entre las distintas escalas, analizando por separado la correlación
con la escala de EuroQol global, con la puntuación
emanada del cuestionario y con la puntuación emanada
del "termómetro".
Participantes, junto con el Departamento
Científico de la Fundación.
106 investigadores de 40 centros de Atención
Primaria y Unidades de Investigación de Atención
Primaria de Badajoz, Baleares, Bilbao, Burgos, Cáceres,
Cuenca, Guadalajara, Huesca, Madrid, Murcia, Palencia, Valencia
, así la Unidad de Bioestadística Clínica
del Hospital Ramón y Cajal, Madrid; todos ellos vinculados
a la Red Española de Investigadores en Dolencias de
la Espalda.
El estudio fue financiado por la Fundación Kovacs.
Estado.
La captación
de datos ha concluido y actualmente se están analizando.
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