LA RELACIÓN ENTRE LA INTENSIDAD DEL DOLOR, EL GRADO
DE INCAPACIDAD Y EL NIVEL DE CALIDAD DE VIDA EN LOS PACIENTES
CON DOLOR DE ESPALDA
Título.
Correlación entre dolor, incapacidad
y calidad de vida en pacientes con lumbalgia inespecífica.
Antecedentes.
Tradicionalmente se ha creído que
en los pacientes con lumbalgia, el dolor causa la incapacidad
(definida como la limitación de las actividades cotidianas)
y que ambos factores explican la merma de calidad de vida.
Sin embargo, en los últimos años se ha demostrado
que la intensidad del dolor y el grado de incapacidad se correlacionan
débilmente, y que en ésta última intervienen
más factores, especialmente de tipo psicológico
y social. Así, hay pacientes con mucho dolor que siguen
realizando la mayoría de sus actividades (es decir,
con escasa incapacidad) y viceversa. Del mismo modo, la relación
entre ambas variables y la merma de calidad de vida no ha
sido cuantificada.
Para los médicos, la prioridad suele
ser mejorar el dolor. Sin embargo, es conveniente identificar
los aspectos que influyen más en la calidad de vida
de los pacientes para determinar cuáles son sus prioridades
y tenerlas en cuenta al definir la estrategia de tratamiento.
Además, si los determinantes de la calidad de vida
varían con el tiempo, identificar esas variaciones
puede ser necesario para optimizar las estrategias de tratamiento
en cada momento, de manera a asegurar que se centran en los
aspectos que en cada fase son más relevantes .
Objetivos.
- Cuantificar la influencia de
la intensidad y duración del dolor en el grado
de incapacidad.
- Cuantificar la influencia de
la intensidad y duración del dolor en la calidad
de vida.
- Cuantificar la influencia del
dolor y la incapacidad en la calidad de vida.
- Analizar las influencias anteriores en función
del momento evolutivo del paciente
Metodología.
Fue un estudio prospectivo de cohorte, en
el que se estudió la correlación entre el resultado
de varios instrumentos de medida previamente validados, y
la evolución de dicha correlación en el tiempo.
En el estudio participaron 195 sujetos, que pidieron ser
atendidos por su médico de Atención Primaria
del Sistema Nacional de Salud debido a dolor común
de espalda a nivel lumbar ("lumbalgia inespecífica")
y que no padecían dolor irradiado a la pierna.
Los pacientes fueron atendidos el día en el que solicitaron
consulta y 14 días más tarde. En cada ocasión
se valoró la intensidad de su dolor (mediante escala
analógica), su grado de incapacidad (mediante escala
de Roland-Morris) y su calidad de vida (mediante la escala
de EuroQol).
En la fase de análisis se desarrollaron modelos de
regresión para determinar la correlación entre
las tres variables.
Participantes, junto con el Departamento
Científico de la Fundación.
42 médicos de 7 Centros de Atención
Primaria de Mallorca y de las Unidades de Investigación
de Atención Primaria del INSALUD de Baleares y del
Hospital Ramón y Cajal, todos ellos vinculados a la
Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda.
El estudio ha sido financiado íntegramente por la Fundación
Kovacs.
Estado.
El estudio ha concluido y ya ha sido publicado.
Spine:2004;29(2):206-210. En resumen, sus resultados demuestran
que:
- En los pacientes con dolor lumbar
(lumbalgia), la calidad de vida depende más de
la duración que de la intensidad del dolor. La
intensidad del dolor y el grado de incapacidad explican
sólo el 26% de la calidad de vida el primer día
que el paciente consulta, pero 14 días son su principal
determinante y explican el 56% de su nivel. Eso enfatiza
la importancia de tratar el dolor cuanto antes. Así,
aunque el dolor agudo (de menos de 14 días) tiende
a mejorar espontáneamente, se deben tomar medidas
para tratarlo en cuanto sobrepasa esa duración.
- Aunque la intensidad del dolor
se correlaciona con el grado de incapacidad y el nivel
de vida, no es su único determinante y, de hecho,
no puede asumirse que una mejoría espectacular
del dolor conlleve necesariamente una mejoría similar
de la limitación de las actividades diarias o el
nivel de calidad de vida. De hecho, una variación
del 10% en la intensidad del dolor sólo conlleva
una del 3% en la incapacidad y del 3% en la calidad de
vida (el primer día de dolor), o del 5% y el 4%
respectivamente (14 días después). Eso significa
que es necesario medir esas variables por separado cuando
se evalúa el efecto de tratamientos para la lumbalgia,
pues una mejoría muy relevante en la intensidad
del dolor puede conllevar diferencias inapreciables en
la incapacidad y calidad de vida.
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