TRANSPORTE
SUBCUTÁNEO DE ISÓTOPOS RADIOACTIVOS
Título.
Estudio de los patrones de migración
de 99mTc inyectado subcutáneamente.
Antecedentes.
Los isótopos radioactivos son sustancias
que emiten radioactividad. Al ser inyectados en el cuerpo
humano, son transportados o captados por distintos órganos.
Una cámara capaz de detectar la radioactividad permite
visualizar su distribución y acúmulo.
Se había descrito que la inyección subcutánea
en puntos de menor resistencia eléctrica de un isótopo
radioactivo concreto (denominado 99mTc e inyectado en la forma
química de pertecnetato de sodio), daba lugar a la
migración longitudinal progresiva y rápida del
trazador siguiendo un trayecto específico y constante,
tanto en el hombre como en el animal de experimentación.
Desde 1960 se sabía que los "puntos de acupuntura"
tenían una resistencia eléctrica menor que la
de la piel circundante, y el trayecto de migración
del pertecnetato de sodio coincidía con el descrito
para los "meridianos" de acupuntura.
Se desconocía si esa migración ocurría
siempre que se inyectaba cualquier sustancia radioactiva.
Tampoco se habían hecho estudios metodológicamente
fiables que demostraran si esa migración sólo
se producía cuando la sustancia se inyectaba en puntos
de menor resistencia eléctrica, o también cuando
se inyectaba en puntos de la piel con una resistencia eléctrica
normal.
Por último, la migración observada hubiera
podido explicarse por el drenaje linfático o vascular
de la zona en la que se había inyectado la sustancia,
y no se disponia de datos para confirmar o rechazar esa posibilidad
Objetivos.
-
Determinar si la migración longitudinal se produce
tras la inyección subcutánea de cualquier
isótopo radioactivo, o si es específica
del pertecnetato de sodio.
-
Determinar si ocurre tras la inyección subcutánea
en cualquier punto o sólo en zonas de menor resistencia
eléctrica.
-
Reunir datos fiables que demuestren si la migración
se debe o no al transporte del isótopo a través
de venas, nervios o vasos linfáticos.
Metodología.
Se anestesió a 16 ejemplares macho
de perro beagle, de entre 18 y 36 meses de edad, y se les
inyectaron isótopos radioactivos de pertecnetato de
sodio (99mTc), ioduro sódico (131I), cloruro de talio
(201Tl) y sulfuro de renio. Este último es transportado
por los vasos linfáticos, de forma que sirve para visualizarlos.
En cada animal se hizo una sola experiencia.
Todos los isótopos fueron inyectados en dos puntos
distintos, situados en el dorso de la mano del animal a menos
de 5 cms. de distancia entre sí. El punto "control"
fue un lugar que tenía la misma resistencia eléctrica
que la piel "normal". Como ejemplo de piel normal
se usó la de la oreja, puesto que ahí no hay
puntos de acupuntura y su resistencia eléctrica es
similar al del resto de la piel. El punto "estudio"
fue un lugar que tenía una resistencia eléctrica
menor que la de la piel de la oreja.
En distintas experiencias se fueron inyectando los distintos
tipos de isótopos radioactivos en los puntos estudio
y control. Además, se inyectó pertecnetato de
sodio en la vena subyacente al punto estudio en una última
serie de experiencias y se inyectó en un punto estudio
y en una misma jeringa, pertecnetato de sodio y talio.
Participantes, junto con el Departamento
Científico de la Fundación.
Departamentos de Medicina Nuclear del Hospital
Clínico de Barcelona, de Ciencias Morfológicas
de la Universidad Central de Barcelona (Facultad de Medicina),
y de Cirugía Animal de la Universidad Autónoma
de Barcelona (Facultad de Veterinaria).
Financiado íntegramente por la Fundación Kovacs.
Estado.
El estudio ha finalizado y ya ha sido publicado.
J Nucl Med 1992;33:403-7.
En resumen, sus resultados demuestran que:
No se observó la migración de ningún
isótopo radioactivo al inyectarlo en puntos de resistencia
eléctrica normal. Tampoco tras inyectar en puntos de
menor resistencia eléctrica isótopos distintos
al pertecnetato de sodio.
Siempre que se inyectó pertecnetato de sodio en
puntos de menor resistencia eléctrica se observó
su migración constante, aproximadamente a 2,5 cms.
por minuto y siguiendo siempre el mismo trayecto longilíneo.
Las características de la migración descartan
que el isótopo radioactivo fuera transportado por nervios,
o vasos linfáticos. Por ejemplo, cuando se inyectó
en una vena subyacente al punto de menor resistencia eléctrica,
se observó un transporte de velocidad y trayecto distintos.
Además, al inyectar a la vez pertecnetato de sodio
y talio se observó que el primero era transportado,
mientras que el segundo no.
En conclusión, estos resultados demuestran que el
99mTc, en forma de pertecnetato de sodio, es transportado
subcutáneamente por un mecanismo corporal previamente
desconocido.
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